EL VIAJE (por Jairo Andres Tejada H).
volvíamos de la capital, era muy tarde, se veían pocos carros en la vía, éramos 4 los que viajábamos el auto, por fortuna no me tocaba el manejar estaba exhausto, y creo, que pasaba al sueño sin darme cuenta, y volvía de el, por los impaces del camino, Humberto el amigo que estaba el puesto del copiloto trataba de hablar demás para que Raúl el que dirigía el auto, no se durmiera, tal vez por lo largo del viaje, estaba perdiendo la chispa en la conversación, o tal vez lo invadía el sueño como a mi, Julián el tercero de los cuatro que somos asentaba con la cabeza o simplemente respondía, con un Aja, yo como ya dije, estaba yendo y viviendo, para cuando alcanzamos el plan, recuerdo que las largas rectas del camino hacían de este regreso mas suave; si que me dio lidia mantenerme despierto, miraba, a Raúl, parecía estar bien, hacia la mitad del plan, pues era una región extensa, Raúl paro; en un restaurante al borde de la carretera, salio disparado del auto, a duras penas apago el carro, le pregunte a Humberto, ¿que nos bajamos?, ¿por que paro?, ¿tiene hambre?, no, dijo Humberto, para ir al baño, ¿y usted? me pregunto, aun no dije, a los cinco minutos subió al auto y continuamos el viaje, rápidamente volvió la monotonía y con este el sueño, No se como hacia Raúl, para mantenerse despierto, al cabo de un rato, no se cuanto tiempo, volví a sentir que el carro se paro, mire hacia los lados pero no había lugar alguno, estaba obscuro, mire hacia delante, y a unos metros del carro se apreciaba que la carretera terminaba en un arbusto, todo, pavimento, las rayas, y los reflectores terminaban allí, nos miramos los tres, y dije: retroceda rápido que es posible que sea una trampa, para robarnos, así que Raúl hizo caso y retrocedió, para a lo lejos dar la vuelta de 180 grados, allí nos preguntábamos que paso, Raúl encogió los hombros, ¿usted donde se metió?, pregunte, ¿donde equivoco el camino?, Raúl dijo, pero se veía bien hace unos kilómetros, vi el aviso de la ruta y es el camino hacia donde vamos, Humberto asentó la cabeza, y afirmo, si, no se que paso, yo también vi el aviso, y no recuerdo ninguna bifurcación, escéptico guarde silencio, Julián apenas miraba para todos lados, algo despabilado.
Desde allí Raúl acelero, para llegar a la supuesta “Y”, del camino, y acortar el tiempo perdido.
Tras recorrer un tramo de carretera, todos mirando hacia adelante, vimos a lo lejos otra vez ¿un obstáculo?, nuevamente el camino terminaba, de la misma forma, que el anterior, Raúl freno mucho antes que el obstáculo, y dijo esto no lo están haciendo a propósito, y como en una película retrocedió y giro el auto, y acelero a fondo el motor, y unos kilómetros adelante freno, preguntando
¿que hacemos?, Julián dijo en voz alta, como que ¿que hacemos?, en algún lugar nos metió, y solo hay que buscar la salida de este tramo de carretera, Raúl dijo, hombre pero no ve que es una trampa, nos quieren hacer algo, Cual trampa, dijo Julián, no ve que la vez pasada, el pavimento termino si fuera una trampa, solo ponían un montón de tierra encima de la carretera, y además la supuesta tierra encima de la carretera, tenia plantas y pasto, es decir hace rato esta ahí, Raúl escéptico, dijo: devolvámonos y miremos de cerca, yo mire‚ hacia los lados y dije, buscando una vía, de acceso, ¿por donde entramos?, así Raúl se dirigió de donde venia, pronto llegamos al obstáculo, se acerco tal vez a unos cinco metros, y como dijo Julián, efectivamente, el pavimento terminaba, y solo había monte, volvimos otra vez, nos fuimos mas despacio buscando la entrada o mas bien la salida de la carretera de la cual habíamos salido, pero Humberto decía, nosotros nunca hemos salido de la carretera hacia otra carretera, y Julián de mal genio decía, Pero entonces, solo existe este tramo de carretera?, de alguna manera caímos aquí, y así, miramos y miramos a los costados, hasta que llegamos al primer obstáculo, Raúl pregunto: ¿alguien vio algo?, Julio ya de manera, brusca, dijo: ¿será que, usted se durmió?, y llegamos aquí por una trocha, que no deja ver el camino que seguíamos; a la cara de Raúl solo se le veía confusión; pues volvamos, y miremos mas despacio, nos fuimos lento, esta vez y llegamos al segundo obstáculo, no vi nada, dijo Humberto, Julián, disgustado, dijo, pues a volver a pasar, y así otro ciclo hasta el primer obstáculo, parece que debemos ir a pie, Raúl, dijo en voz baja, saben muchachos, me parece que entre tramo y tramo, ahí ahora menos distancia, Julián se salio de sus casillas y me dijo: sabe que, maneje usted, y yo dije pero maneje a donde, si nos salimos del camino, y no encontramos un tramo de salida, como hacemos, pues toco bajarnos, dijo Julián, así yo llevaba el carro detrás de ellos, y Humberto tenia una linterna, buscaba en los costados con la poca luz, así recorrimos, once kilómetros, hasta el obstáculo, y nada; que hora es dijo Humberto, son las 3:14 de la mañana, Raúl dijo imposible debería ser las 5:00 am., o mas. pues busquemos, un lugar despejado al borde de la carretera, y volvamos otra vez caminando, con mas ahínco y lentitud nos fuimos buscando la Y o el plan al lado de la carretera, al cabo de un buen rato, llegamos al dichoso montículo, no hay nada, ni planes a la orilla ni bifurcaciones, es mas no vi como meter un carro por entre los árboles, y mucho menos estos rotos como si hubiésemos caído por equivocación, no puede ser dice Julián, ¿Raúl si busco bien a su lado?, emprendiéndola contra el, Raúl se molesto pero guardo silencio, Humberto pregunto ¿que hora es?, Raúl dice, ¿ya no es hora de haber amanecido?, no hubo respuesta a esta afirmación, mire el tacómetro y vi que no eran 11 sino 8 kilómetros, los pasados, no puede ser me dije a mi mismo, deben ser mas, no les dije nada, vi que Julián subió el obstáculo y se perdió mis otros dos amigos volvieron al auto, como esperando noticias de positivas de Julián, mas bien resignados a que el resolviera el misterio, yo me quede en el carro y Raúl se sentó el pavimento, apoyándose en el auto, Humberto miraba los alrededores, apague el motor, deje las luces bajas encendidas, para que Julián al volver se orientara, paso mucho tiempo, ¿que le paso a Julián?, por que no vuelve, pregunta Humberto, Raúl dice tal vez lo recogieron, y nos dejo aquí, mire el reloj y me sorprendí, eran las 3:32, y pregunte, ¿que hora es?, Raúl dice, las 3:35, pensaba que estaba malo mi reloj, y Humberto dice las 3 y 30, muchachos pero hace rato eran las 3:14, como es posible, será que usted vio mal, el reloj hace un rato, dice Raúl, pero Julián dijo que debería ser mas tarde, Julián, Julián y donde esta el infeliz, dijo Raúl, bueno nada vamos a hacer si nos que damos aquí busquemos a Julián, Raúl asintió, y si nos perdemos, aquí al menos tenemos el camino de referencia, Humberto dice, tengo una mejor idea, que alguien se quede aquí y yo voy de vuelta con la linterna buscando la Y, por la carretera, si la encuentro los llamo, bien, asenté con la cabeza, Raúl dijo yo te acompaño, luego me dijo si pasa algo usted tiene el carro para huir?, y llama si esto ocurre, me pareció lo mejor, Humberto dijo no se vaya a buscar a Julián, quédese aquí oiga lo que oiga, préndale las luces, para que se guíe, OK, dije, los dos partieron yo me encere en el auto...
Dormí creo, no se, yo lo juro que debí dormir un buen rato, pero el reloj marca las 3:18 am. Prendí el motor para que la batería no se descargara, y mantener las luces encendidas, nuevamente dormí,
Un rato mas...
El reloj debe estar malo, son las 3:20 am. no hay señales de ninguno, pero como pude dormir solo 3 minutos, la música me decía que era mas de tres minutos, mucho mas de eso, tal ves horas pero si es así por que no amanece, otra vez la misma canción, ¿otra cosa que va mal?, salí a orinar entre los arbustos, y me quede afuera haber si veía a alguno de ellos, oía los insectos, y sentía la brisa de la noche, estaba nublado, no se veían estrellas, camine me senté, un rato, volví al carro ya era frío lo que sentía.
Ah, la misma canción, ¿será un CD?, no, no es un CD, tal vez el idiota de la emisora se durmió, son las 3:21 am. me quite el reloj y lo bote entre el carro, encerrado en el carro, dormite nuevamente, pronto el carro, dejo de funcionar ya no había gasolina, para acabar de completar, pero es prueba que ha pasado mucho tiempo, ya debió haber amanecido, y aquellos haber llegado, otra vez ganas de orinar, ahora si estoy seguro que pasaron mas de 2 horas, si tal vez han pasado mas de 6 horas mas las horas de viaje, debió haber amanecido hace media hora dormiré otra vez, para estar seguro al rato que desperté, aun era de noche y las luces eran muy quedas, tuvo que haber pasado tal vez 1 o 2 horas mas, debió ser de día hace rato, y mas aun Raúl y Humberto debieron haber llamado o aparecido, con la pequeña luz de mi celular, me fui camino atrás, es muy raro, me decía, camine y camine mucho rato, llegue al otro obstáculo, no los halle, no tenia mas opción que volver al carro ese era el punto de encuentro, tal vez ellos, estén allí preocupados, se acabo le batería del celular, y prácticamente a tientas llegue al carro, no había nadie, y debió amanecer, el auto estaba inerte, sin teléfono, ni liquido, que hago, después de un rato, me decidí a salir del camino, tal vez buscar una casa, o la otra vía, caminando entre los arbustos, tropezaba continuamente, y caía, me chuzaba las manos los brazos he incluso la cara, estaba todo horriblemente obscuro, prácticamente solo sentía, al cabo de un rato no tropezaba mas, y lo mas extraño, era todo plano, será la carretera que buscábamos, pero no se siente como pavimento, mas bien parece muy liso, como cerámica, pero no es cerámica no se que es, en ese momento me di cuenta que solo pensaba, ni siquiera oía, no sentía frío, no olía,
pasado un tiempo creo haber entendido que pasa, pues no me importa sentir mas mis pies, solo siento tranquilidad y mucho sueño›, tal vez no se, mis manos, mmm.....
No pude despedirme de nadie.
